
Un conjunto de militares jóvenes se levantó en armas para derrotar a una de las últimas dictaduras europeas occidentales. Los vecinos lo vimos con especial agrado, y con la esperanza de que por estos lares pudiese ocurrir algo parecido. Desgraciadamente, tuvimos que esperar a que "nuestro dictador" muriese en la cama. ¡Felicidades, portugueses!