El Ministerio del Industria obstaculiza la emisión televisiva de un anuncio de Amnistía Internacional porque considera que es "publicidad política" y que no tiene carácter de servicio público.
Si esto sucede en España, puedes imaginarte las trabas que ponen al trabajo de Amnistía Internacional y de otros defensores de derechos humanos gobiernos como el de China, EE.UU., Irán... Pero no van a poder taparnos la boca, porque somos independientes. Porque somos necesarios. Porque cada vez somos más.
Este es el spot.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.