Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

jueves, 14 de febrero de 2008

Mucho morro, poco cerebro

Si quemáis autobuses públicos, de esos que pagamos entre todos, ponéis barricadas en las autopistas y en el metro, amenazáis y boicoteáis de todas las maneras posibles que la ciudadanía elija lo que crea que debe hacer, probablemente consigáis impedir que la gente acuda a sus puntos de trabajo como un día normal, pero de hay que deduzcáis que "el pueblo ha secundado vuestra convocatoria" no os lo creéis "ni hartos de grifa".