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miércoles, 6 de febrero de 2008

O nuevas alternativas energéticas, o mas guerras.

Si no respondemos al reto de la búsqueda de nuevas alternativas energéticas, conoceremos más guerras provocadas por el control de las fuentes de energía tradicionales. El acceso a las fuentes fósiles y la fortaleza internacional de los países para controlar las mismas, nos pueden devolver a peligrosos tableros de poder en el mundo. Sólo la revolución tecnológica en torno a la energía puede mitigar este escenario. No es extraño que los países y las grandes corporaciones se posicionen ante esta realidad, como estamos viendo incluso en nuestro propio entorno.

Esta apuesta, además de ser épica y soñadora, puede ser clave para el desarrollo de una sociedad industrial como la nuestra. La energía renovable puede ser el futuro motor de nuestra riqueza, por supuesto si lo sabemos hacer bien. Tengo confianza en que así será. La generación de nuestros padres fue la del Apolo. La nuestra será la de la energía limpia.

Son palabras de J. J. Imaz en EL CORREO de ayer, con las que estoy totalmente de acuerdo.

1 comentario:

  1. Aupa Ricardo:
    Estoy de acuerdo contigo en que la energía es uno de los factores sociopolíticos que afectan a la marcha del mundo con más intensidad. Pero los mensajes populistas basados en apreciaciones no técnicas no debieran de ser tenidos en cuenta. Al grano: existe lo que se llama la Curva de Carga, y a una curva de carga con pendiente exponencial entre las 06:00 h y las 08:30 h hay que responder con un sistema de generación con capacidad de regulación y almacenaje. Cualquiera que conozca los intringulis de la generación eléctrica te dirá que las renovables son un bluff. Que no se pueden almacenarse y que no tienen capacidad de regulación, es decir, dan lo que da el sol o el viento en ese instante. Si son rentables en la actualidad es gracias a que el Kw producido por esas fuentes está fuertemente subvencionado.
    Todos los foros internacionales de la energía coinciden en que, si bien su aportación es válida, nunca superará el 15% o lo sumo el 20% de la demanda mundial de energía. Así pues, decir que nuestro desarrollo industrial y tecnológico se va a basar en ese tipo de energías es engañar a incautos y analfabetos tecnológicos. El futuro está en la energía nuclear (ver incluso los últimos informes de los ecologistas europeos), no en las renovables.
    Vender está bien, sobre todo si hay una posible oferta de Gamesa Eólica de por medio, pero decir insensateces....

    Un saludo

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