En un mundo donde el cine, las televisiones, las maquinitas, lo digital y lo virtual se imponen entre nosotros, el circo mantiene su espacio irreemplazable. El montaje "Piratas, piratas" permite creer que este género siempre encontrará un espacio entre el público.
No hay que montar numeritos para aparentar que se hace algo.
Lo fundamental es saber a dónde llega, doónde se guarda, domicilio de patruyeros y quienes están en su entorno.
Y no me creo que la G.C. no lo sepa.
¿Por qué no se modifican las leyes para "facilitar" el trabajo de la G.C.?