son los días que faltan para poder pasear sin mascarilla por la calle al aire libre.
Seamos responsables.

domingo, 25 de mayo de 2008

El asombroso viaje de Pomponio Flato

Hacia mucho tiempo que no empezaba un libro con el café del desayuno y lo terminaba en el sofá a la tarde después de una corta pero relajada siesta.

Como la mayoría de sus obras anteriores, esta obra de Eduardo Mendoza no es, a pesar de las apariencias externas, "una de romanos" al uso.

Tal como comenta Rodrigo Fresán en "letraslibres.com", es realmente admirable el modo en que el autor se divierte manipulando las figuras en un alucinado belén de una inesperadamente politizada pero santa María, de un resignado José, de una Magdalena en potencia, de un Lázaro ya tocado por los prodigios, de un Barrabás que todavía es un tal Teo Balas y de un infantil Jesús quien ya parece intuir lo que se le viene encima) sin por ello nunca perder de vista que lo que está haciendo y ofreciendo aquí es una novela de intriga que produce y da intriga y en cuyo centro se alza el eterno delito de la especulación inmobiliaria.

Recomendable su lectura.