Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 2 de mayo de 2008

Terrorista internacional

Texto que se lee en el cartel adjunto y que puede verse en algunas calles de la capital del reino borbónico:

Fernando VII : “Instigador sifilítico de una guerrilla urbana encabezada por bandidos, curas y reaccionarios. Terrorista al servicio del absolutismo. Parásito convertido en libertador por la derecha, progres, escritores y patriotas…”