Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 24 de mayo de 2008

¿Quién es el verdadero "enemigo" político?

Frecuentemente, en todos los partidos, incluso en los que parecía que nunca iban a vivir determinadas situaciones, ocurre que tanto líderes como afiliación de base, pierden el norte y, movidos por intereses menos confesables, actúan contra sus propios compañeros y compañeras de partido peor que si fuesen enemigos del mas opuesto partido del arco parlamentario.

Y eso, siempre pasa factura.