Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 6 de mayo de 2008

¡Ya tengo el carnet!

Con esta burra he sorteado los conos,
he atravesado la barra y, en definitiva,
he conseguido el carnet.
¡Por fin!
Objetivo conseguido !!!