Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 2 de mayo de 2008

2 de Mayo

Hoy dos de Mayo, algunos españoles celebran el aniversario de la denominada "guerra de la independencia" o el nacimiento del nacionalismo español. Creo que aquella maldita guerra fue realmente una guerra civil, como la del 36 pero 125 años antes, en la que también ganaron los fachas frente a los demócratas. Una guerra que sirvió para que volviese la monarquía que todavía sigue, se restaurase el absolutismo con "el borbón" Fernando VII, se declarase nula la Constitución de Cádiz y todo lo que conllevaba de avance democrático, se volviese al "Dios, Patria y Rey", se produjera un desastre humano de muertes y exilio que marcó los dos siglos siguientes del reino, se interrumpiese un proceso de modernización económica evidente, y se entrase en una fase de pesimismo colectivo.

Creo sinceramente que yo hoy tengo poco que celebrar. Y que lo haga la "Espe" no me sorprende, pero ¿os imagináis si hubiésemos tenido la oportunidad de mantener controlados a los absolutistas de este país desde 1808?