“Al euskera le vendría bien quererlo de otra manera, quererlo mejor, quererlo mas inteligentemente y, sobre todo, no obligar a quererlo.
La realidad nos obliga a reconsiderar modelos y estrategias”

domingo, 8 de junio de 2008

Mi solidaridad para EL CORREO

Cuando no hay argumentos,
el fascismo utiliza la violencia mas repugnante y cobarde
para intentar imponer sus criterios.