Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 10 de junio de 2008

podemosconobama.com



El candidato que mejor ha sabido utilizar este nuevo medio de comunicación.

Desde Europa, desde Euskadi, desde nosotros y nosotras, tenemos mucho que aprender.