Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 6 de junio de 2008

Desde mi última posada en el camino

Es un encantador hotel rural en plena naturaleza, a solo 3 km. de la ciudad de Gijón. Está enclavado dentro de un parque de 20.000 metros cuadrados, perfectamente amurallado, con magníficos ejemplares centenarios de arbolado de gran tamaño.
Por delante ...


...y por detrás

Hotel Quinta Duro. Lo recomiendo.