Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

sábado, 12 de septiembre de 2009

La realidad es la que es, aunque se diga al revés.

La continuada, excesiva y obsesiva preocupación de un gobierno por revestirse de un barniz diferente del anterior y que demuestre el rápido cambio que se ha prometido en la sociedad de la que ahora son "responsables", puede llevar a deformar la realidad con afirmaciones injustas.

Recomendable la lectura del editorial de DEIA.com de hoy.