Una democracia con pobreza no es una democracia. Solo es una democracia cuando todos tienen un mínimo económico.
Si existen 40 millones de pobres, como en EE UU, entonces ese país no es rico.
Un impuesto a los supermillonarios es algo básico.

sábado, 12 de septiembre de 2009

La realidad es la que es, aunque se diga al revés.

La continuada, excesiva y obsesiva preocupación de un gobierno por revestirse de un barniz diferente del anterior y que demuestre el rápido cambio que se ha prometido en la sociedad de la que ahora son "responsables", puede llevar a deformar la realidad con afirmaciones injustas.

Recomendable la lectura del editorial de DEIA.com de hoy.