Las recientes palabras de Argüello y sus secuaces en España, me recuerdan la necesidad de finalizar con los privilegios fiscales de su Organización. El gobierno debería cumplir las promesas que en su día prometieron.
domingo, 6 de septiembre de 2009
Pobre Rajoy: oye mucho ruido, habla demasiado y escuchar, escucha y se le escucha poco