Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

sábado, 17 de octubre de 2009

Nos vamos a quedar bizcos

Se denominan así aquellos que tienen dos ojos que, al menos aparentemente, estan mirando a objetivos distintos. Pues eso.

Con uno, creo que con el bueno, miramos a los acuerdos con las fuerzas democráticas en general y con el Gobierno Vasco o Central en particular para que el país avance en estos tiempos de crisis. ¡Buena vista!

Con el otro miramos de reojo a las otras fuerzas y organizaciones abertzales, intentando no alejarnos mucho de ellas e incluso saliendo a pasear si hace falta, a veces, para que no nos olviden del todo.

La solución al problema es fácil. Y cualquiera que ponga mediano interés en arreglar semejante disfunción sabe que la solución pasa por centrarse en un objetivo al que ambos ojos dirijan sus pupilas.

Y no hay más, Tomás, porque lo sepas o no, sobre estos temas "todo está inventao", y quienes quieran venirnos ahora diciendo que han descubierto la rueda, además de mentirosos, son gilipollas.