Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 23 de octubre de 2009

2222

Este post solo tiene un sentido: destacar el número 2222, que es simplemente el número de entradas realizadas en este blog y en su precedente desde el año 2005

Lo voy a celebrarlo, aunque todavía no se muy bien cómo. Lo que si se es cómo no voy a hacerlo. El video adjunto es una posibilidad que ya he descartado.