Es la cifra que aporta el "manifestódromo" tras un estudio que invito a visitar. Para hacernos una idea, un número ligeramente superior al que se junta en la capital del reino en los desfiles del orgullo gay, pero sensiblemente alejada de los dos millones que contaron los organizadores (Curia, Gaviotas, etc...). Lo que el estudio no revela es cuántos de los manifestantes acuden a las dos citas periódicas de la capital del reino. ¡Lástima!.
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.