Lo que un tipo digno dijo al cacique que le ofrecía cuatro duros por su voto en los años 30:
«En mi hambre mando yo».
Trump (pagar por voto si los republicanos conservan el Congreso en noviembre)
pretende comprar la dignidad de los más humildes’.
Ojalá le den una lección.

jueves, 15 de octubre de 2009

Otegi y el futbol

Cuando se producen detenciones como las ocurridas recientemente en el ámbito de los radicales predemocráticos se suelen oír voces que sugieren que estas actuaciones intentan abortar el debate sobre la violencia, pero yo me pregunto:

Cuando alguien decide jugar al futbol, por ejemplo contra el Athletic, ... ¿se le deja previamente un tiempo en el vestuario para que los jugadores decidan si van a respetar las normas impuestas por la federación o no, si le van a dar un par de hostias al arbitro según salgan o no, si le van a romper la rodilla al delantero contrario o no, si van a jugar con las manos o no, y así un largo etcétera ?

Los que quieran jugar en la democracia representativa de la que gozamos, o padecemos, en Europa y la mayor parte del mundo más "civilizado", ya saben cuales son las normas, y no hay nada que dabatir al respecto. Se juega o no se juega, si se sale al campo, hay que respetar las normas, y si no se respetan, no se les puede dejar tocar la bola.

Eso sí, la bola sigue corriendo por el campo, el partido hace más de treinta años que ha comenzado, y no se va a parar a esperarles.