Curiosa secuencia de unos títulos de crédito para los Simpsons. Una oscura fábrica surcoreana donde docenas de trabajadores explotados elaboran viñetas de animación y merchandising de la serie, donde los muñecos que representan la figura de Bart se rellenan con piel de gato muerto y el cuerno de un unicornio encadenado sirve para perforar DVDs de Los Simpsons, todo ello inspirado en que la serie externaliza la mayor parte de la animación a una compañía de Corea del Sur.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..