Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 25 de noviembre de 2010

¡Qué razón tiene Zulet!

El caso es que, desgraciadamente, no solo Rajoy es el que no se entera.
Hay una banda da "capullos", desaforados y cegados,
deseosos de verle hundirse a ZP.
Tal vez no les falten razones, pero en momentos importantes,
no está de más, un poquito de "patriotismo", sí, 
patriotismo y visión europea del "problemón".