Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Sin impuestos, no hay independencia

Irlanda nos ha dado el mejor ejemplo de lo que indica el titular. 

Cuando un Estado reduce los impuestos al mínimo termina preso de los grupos económicos de presión mas importantes, y éstos, precisamente, no muestran especial interés en fronteras nacionales o estatales.

De lo anterior se puede deducir con bastante facilidad que aquellos compatriotas que ascienden al poder "vendiendo la moto" de promesas de bajadas de impuestos y alardeando de amor al terruño, no hacen otra cosa que venderse y vendernos al mejor postor, y éste puede tener sus intereses a muchos miles de kilometros del país en el que por sus bajos impuestos deciden invertir.