Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 20 de septiembre de 2011

Ahora Yemen

Según todos los indicios, la próxima pieza del dominó es ...
¡¡ Yemen !!


¿Cuánto tiempo más necesitan EE.UU. o la UE
para reconocer oficialmente que el actual tirano 
ha perdido "la legitimidad para continuar
manteniendo las riendas del poder"?