Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 5 de enero de 2013

Dos ejemplos de un país corrupto llamado España

Los leí ayer en la prensa, y me llenaron de rabia, tristeza y pesimismo :

- Que "63 diputados cobren dietas teniendo casa o residencia pagada en Madrid" suena a culebrón de país bananero que no aspira al respeto internacional.

- Que una de las multinacionales españolas más importantes se siga caracterizando por "contratar" como asesores a gente que en otros países podría estar ya en la cárcel por graves delitos de corrupción sirve para corroborar el primer punto.

Y la guinda fue la entrevista al Jefe del Estado. ¡Que horror!