Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 12 de enero de 2013

De pañales y políticos

La realidad nos demuestra día a día, titular tras titular
que unos políticos instaurados y/o apalancados
muchas legislaturas en el mismo puesto,
crean un "habitat" en su entorno
que difícilmente puede rebatir
la frase de Sir George.