Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

miércoles, 2 de enero de 2013

Política frente a Economía


Tal como señalaba Zubizarreta en su artículo dominical en El Correo, reivindicar la política ‘frente a’ la economía equivale a dar cabida en el debate, frente al despotismo del ‘esto es lo que hay’ y del ‘lo tomas o lo dejas’, al concepto de alternativa y, frente a la tiranía de la eficacia a ultranza, a la variante de la solidaridad. 

Sin alternativa, se degrada directamente la democracia; sin solidaridad, se diluye la cohesión del sujeto político que la sustenta. Y, en estos años, tanto la una como la otra se han echado a faltar. La alternativa, porque ni el Gobierno la ha permitido por aplicar, en vez de la deliberación parlamentaria, el ‘ordeno y mando’ del decreto-ley ni la oposición la ha ejercido por limitarse a descalificar las medidas del Ejecutivo en vez de presentar las suyas propias. Y la solidaridad, porque se ha tratado de salvar la eficacia del sistema sin tener en la debida cuenta los intereses de los más vulnerables.

2013 no permite albergar grandes esperanzas en este terreno pero por desearlo que no quede.