Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 13 de febrero de 2013

Barcenas pidiendo un café:

Llega Luis Bárcenas a una cafetería 
y eleva la voz con autoridad:

-¡Camarero!
-Dígame, señor Bárcenas

-¡Un descafeinado!
-¿De sobre?

-¡Cómo me conoces, cabronazo!