Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 6 de febrero de 2013

Y ... ¿por qué no dice nada de su "injusto enriquecimiento anterior"?

/www.huffingtonpost.es/
Es vergonzoso que tengamos que aguantar semejantes estupideces
de bandidos y ladrones que actuaron al amparo del todavía Jefe del Estado
y que hoy en día siguen gozando, él, su consorte y compinches varios,
de su manto protector.