Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 26 de marzo de 2015

De entrada, Barça -28 millones- Athletic -0- Y no pasa nada. Parece que nos sobra.

Ayer se decidió la sede de la final de fútbol tras cuatro horas de reunión de una serie de gerifaltes que parecía estaban decidiendo algo clave para la humanidad.

La influencia del presidente del Athletic ha quedado claramente demostrada. Los miedos internos a presentar la candidatura con seriedad, previamente, han llevado, forzado por las circunstancias, a hacerlo tarde y mal. Resultado a la vista.

Los catalanes no solo se llevan el gato al agua. Se ríen de los prejuicios vascos. Y por aquí, por casa, algunos todavía no terminan de darse cuenta. Así nos va.