En principio los musulmanes tienen prohibidos los espejos, así que esta escena difícilmente se podría dar. Así de absurda puede ser la teología. Los que yo conozco utilizan espejos porque sin ellos es mucho más difícil salir bien peinado de casa, pero se limitan a espejos lo más pequeños posible y por el mínimo tiempo posible. Desconozco las implicaciones teológicas de este uso limitado, estas sutilezas sobre el absurdo se me escapan.
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.
