Lo de Toni Cantó ya no tiene remedio y pesará para siempre en su conciencia el pecado de haber creado semejante monstruo político para arañar unos cuantos titulares. Lo segundo tampoco tiene ya remedio. En UpyD han entrado en esa fase terrible y deprimente donde lo único que cuenta se reduce a saber quién va ser el último que apague la luz al salir.
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.