Lo de Toni Cantó ya no tiene remedio y pesará para siempre en su conciencia el pecado de haber creado semejante monstruo político para arañar unos cuantos titulares. Lo segundo tampoco tiene ya remedio. En UpyD han entrado en esa fase terrible y deprimente donde lo único que cuenta se reduce a saber quién va ser el último que apague la luz al salir.
Ejemplo evidente de la necesidad de votar en las elecciones.
De construir una alternativa progresista fuerte en el Estado,
que mantenga al PSOE en el lado correcto de todas estas historias.
Sí a la expropiación a los grandes tenedores de pisos en alquiler.