Lo de Toni Cantó ya no tiene remedio y pesará para siempre en su conciencia el pecado de haber creado semejante monstruo político para arañar unos cuantos titulares. Lo segundo tampoco tiene ya remedio. En UpyD han entrado en esa fase terrible y deprimente donde lo único que cuenta se reduce a saber quién va ser el último que apague la luz al salir.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..