Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 11 de marzo de 2015

En 1968 empezaron las obras del puente de La Salve ..

sobre los terrenos en los que se había ubicado 
la fábrica de cervezas del mismo nombre

y de paso, otra foto de aquella época