Lo realmente extraño es que se hayan tardado casi cinco años en plantear revertir lo que se ha comprobado que no funciona. Sobre todo porque quienes avisaron entonces llevan casi cuatro gobernando. (www.deia.com)
La UE debe proponer su propia alternativa, sin vasallajes, sin caudillismos.
En Davos se ha empezado a ver que hay que poner "pie en pared".