Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

miércoles, 18 de mayo de 2016

"Un Estado debe ser laico". Lo dice hasta el Papa. ¡Je!


No deja de ser simpático que el Jefe de Estado de un Estado rotundamente religioso y "no-democrático-en esencia" defienda el modelo de Estado laico, con una sólida ley de libertad religiosa que permita expresar la fe en público y garantías para ejercer la objeción de conciencia.

Ha dicho que los Estados confesionales terminan mal y que van contra la Historia. Les ha costado unos pocos siglos aceptarlo pero la conclusión es aceptable. Ya solo le falta pasar de las palabras a los hechos. ¡Ánimo!