Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

domingo, 22 de mayo de 2016

Hoy vivimos un partido mágico.


Tras el partido:
Sin duda, lo ha sido. Especialmente singular.

El equipo ha controlado todo el partido,
excepto el último segundo.
Los demás resultados acompañaban.
El minuto 31 ha sido especial.
Pero el último segundo nos ha dejado helados.
Y la sospechosa alegría zaragozana, sorprendidos.
Se acabó el sueño. 

Europa queda fuera se nuestro alcance.
«El mago se va, esperemos que su magia de quede».