El que no tiene dudas, el que está seguro de todo,
es lo más parecido a un imbecil. (J.M. Caballero)
son los días que faltan, según Sanchez, para que el 70% de la población quede vacunada y así lograr la inmunidad de grupo.
Ánimo y responsabilidad

desde que Cataluña tiene un Presidente en funciones.
¿Tan difícil es para ERC soltarse de la sombra de Junts e intentar un Gobierno progresista para el país?

lunes, 18 de junio de 2018

España es hoy un país mucho más decente

El Gobierno está estudiando sacar el cuerpo del dictador Franco del Valle de los Caídos. Mientras, los barcos con  más de seiscientas personas a punto de morir en aguas mediterráneas han llegado a Valencia. Una urgencia humanitaria. 

El ministro de Interior está empeñado en eliminar las concertinas de las fronteras de Ceuta y Melilla, y estudia la remoción de la condecoración inconstitucional y antidemocrática a un torturador franquista,  Billy El Niño, algo que el anterior ministro Zoido, novio de la muerte, había negado en sede parlamentaria. Se restaura la sanidad universal, nuestros mayores no pagaran dos veces por sus medicinas. No, no es la foto de un Gobierno frankestein; es la foto de un Gobierno decente.

eldiario.es//pais-decente
Sánchez se ha reunido con Iglesias; en su agenda, lo posible, es decir, lo que se pueda hacer con la mayoría que representan, insuficiente aritméticamente pero suficientemente legítima y cívica para intentarlo. No sería bueno responder a los desperfectos del Gobierno de Rajoy con una ilusión imposible que más tarde  conduzca a la frustración. Sánchez hablará con Urkullu, con Torra, espero que luego con DíazPuig... Hablar, dialogar.
El  Gobierno ya ha conseguido algo muy importante: empezar a coser el desencuentro incomprensible entre las izquierdas; y algo más: ha puesto a la vista,  no sólo la descomposición de la derecha, sino la visibilidad de su propia cara. 
El nuevo Gobierno no lo podrá hacer todo, no tiene mayoría , mejor no engañar. Pero lo que está haciendo, de momento, no son solo gestos; si así fuera, ¿por qué no lo hicieron antes sus predecesores? En todo caso, los gestos y símbolos construyen, arman, dignifican.

La decencia se valora. España, en pocos días, ha  mejorado su imagen en el mundo y mucha gente, sin bandera ni pulsera, se siente más patriota y más orgullosa de pertenecer a un país sin necesidad de arengas, himnos y excesos nacionalistas.