Lo que un tipo digno dijo al cacique que le ofrecía cuatro duros por su voto en los años 30:
«En mi hambre mando yo».
Trump (pagar por voto si los republicanos conservan el Congreso en noviembre)
pretende comprar la dignidad de los más humildes’.
Ojalá le den una lección.

miércoles, 27 de junio de 2018

Trump y Harley Davidson

www.elmundo.es/opinion/2018/06/27
Que Trump y Harley Davidson se hayan metido en una bronca es como si Pedro Sánchez la hubiera liado con Morante de la Puebla

Porque el amor por las Harley (las hog, o sea las cerdas, como las llaman sus usuarios) son a EEUU como los toros a España: algo telúrico, que se presta a una épica que para unos es heroica y para otros macarra, y que genera ceremonias que unen y enfrentan por igual a señoritos y trabajadores, y a artistas rojísimos y a obreros fachas

Y que, encima, para la mayor parte de las generaciones más jóvenes, es algo, simplemente, viejuno. Las hog van del Easy Rider de Dennis Hopper y su LSD al mecánico de la esquina que es adicto a los opiáceos, pasando por el pastor evangélico que, como Donald Trump, dice que no ha probado alcohol en su vida.