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sábado, 5 de octubre de 2019

El Acebo. El albergue.


El Acebo


Manjarin


Alivios en el Camino.


Cruz de Hierro. Punto más alto del Camino.

Foncebadon


La sombra del peregrino es alargada.


Con los mejores hospitaleros del Camino. En marcha.


No siempre el mejor camino es el más corto

jueves, 3 de octubre de 2019

Palacio Gaudí


Astorga. Portada de la Catedral.


Mi casa... por hoy


Ayuntamiento de Astorga


San Justo de la Vega


Y al fondo, la meta de hoy, Astorga


Una parada en la nada del Camino


Santibañez de Valdeiglesias


Villares de Órbigo

No juzgues mi ruta sin encalarte mis botas

lunes, 30 de septiembre de 2019

Casa Botines. Gaudí.

León

El camino empieza en la puerta de tu casa

Cambio de chip. Ultreia et Suseia.

Han sido muchos meses de rifi rafe y frustraciones políticas.
Entramos esta semana en una fase de precampaña donde las tonterías, mentiras y provocaciones que vamos a oír nos van poner a toda la ciudadanía de nuevo "a prueba". Por otro lado este mes es el que, en general, la rutina vuelve a envolver toda nuestra cotidianidad.

No quiero que se me apague la batería en el sprint final, así que me voy a pasear por ahí para llegar fresco a la campaña y a su desenlace final.
Disfrutemos de un octubre que siempre nos sorprende con novedades.

www.pilgrim.es/ultreia-et-suseia
Vamos allá. Adelante. Buen Camino.
"Ultreia et Suseia"

domingo, 29 de septiembre de 2019

Cataluña. Parlamento : Una llamada a la sensatez.

la vanguardia.com/opinion/una-llamada-a-la-sensatez
Torrent, presidente del Parlament, manifestó ayer sentirse avergonzado por el “espectáculo lamentable” registrado en la Cámara catalana el jueves, durante el debate de política general. Creemos que muchos ciudadanos comparten este bochorno. Porque no alcanzan a comprender, y desde luego no aceptan, que un debate concebido para contrastar propuestas de gestión política se convierta en un rifirrafe con enfrentamientos subidos de tono entre parlamentarios, propicie la expulsión de alguno de ellos, gritos más propios de una manifestación callejera que de la sede parlamentaria, e insultos que preferiríamos no oír ni en la calle.

Urge abrir un periodo de reflexión y preguntarnos todos si la situación que se está perfilando es la mejor o si, por el contrario, encierra riesgos de consecuencias indeseables. Y en esa reflexión no basta con acusar a los rivales de conductas impropias, aunque estas hayan existido: todas y cada una de las partes deben revisar también en qué medida han contribuido a este clima de enfrentamiento y, acto seguido, templar el ánimo.

No nos engañemos. Las desavenencias en el Parlament no tienen un único responsable. En ambos lados, tanto en el independentista como en el que no lo es, se han exhibido conductas censurables. Podrá argumentarse que unas se inscriben en una línea y que otras siguen una línea distinta. Pero no que nadie no tenga nada que reprocharse.

No hay causa que justifique este encono. Y porque el horizonte ante el que nos situaría su agravamiento puede tener consecuencias muy negativas. Para todos.

Tercera y última entrega de la segunda trilogía de Millennium

La chica que vivió dos veces se publicó el 22 de agosto y ha sido el tercer y último libro de la serie que Lagercrantz planeaba escribir sobre la saga.

En cuanto al contexto de este libro, el populismo de la nueva era se hace eco en el libro. Entre los temas, destaca la intriga política, intolerancia y xenofobia, o fábricas de trolls que propagan el odio.

Un libro que a los que hemos leído los anteriores nos hace recordar todo lo vivido por Lisbeth. En esta última entrega se prepara para la batalla final contra la única persona que, siendo idéntica a ella, es su opuesta en todo: su hermana Camilla. Mikael Blomkvist, por su parte, está investigando la muerte de un mendigo del que sólo se sabe que ha fallecido pronunciando el nombre del ministro de Defensa del gobierno sueco y que guardaba el número de teléfono del periodista en el bolsillo. Mikael necesitará la ayuda de Lisbeth, pero para ella el pasado es una bomba a punto de explotar. Ambas historias se van entremezclando en el relato y, como no podía ser menos, a pesar de alguna fantasmada que otra, la historia acaba como a la mayoría de los lectores les gustaría.

Entretenida. Sin más.