¿Por qué se oculta información y no se publican con suficiente transparencia los datos relacionados con la evolución del uso del euskara?
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.

martes, 10 de septiembre de 2019

De patrias, banderas y mamones de toda índole.

Recientemente, en Cantabria, un hombre insultó a Pedro Sánchez y al ser reconvenido por ello, sacó a relucir su “patriotismo”. Y hoy en Cataluña se manifestarán diversas maneras de entender la patria. 
elpais.com//opinion/Ángel Villegas
Pero ¿qué es la patria? Samuel Johnson la definió como “el último refugio de los canallas”, pero sin llegar a tanto, yo diría que nuestra patria son los ciudadanos que viven en nuestro país y se levantan día a día para trabajar o estudiar, más los que lo hemos hecho durante muchos años y, tras cotizar lo estipulado, ahora gozamos de un retiro apacible. Además, cabe señalar que muchos de los trabajadores de hoy en día y de décadas atrás, lo hacían y hacen por un salario insuficiente; nuestra patria son son los que pagan sus impuestos y respetan las leyes; son los que no necesitan airear, a cada paso, su patriotismo con banderas y pancartas, ni con eslóganes como "Todo por la patria" o "Patria o Muerte". 
Porque “patriotas” que se proclaman a sí mismos como tales los hay a mansalva, inmersos en investigaciones, imputaciones, procesados, condenados y hasta encarcelados. Y todos, o casi todos, lo hacían todo por la patria y llevaban sus camisetas, gorras y pulseras con los colores de la bandera de la patria. Nuestra, de todos, no suya solo.