Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

lunes, 23 de septiembre de 2019

Ciudadanía, listas, cuñadísmos y antipolítica.

Podríamos decir que, las ciudadanas, y los ciudadanos, elegimos libremente a nuestros representantes, pero que lo hacemos en circunstancias que no hemos elegido. Por cierto, lo mismo les ocurre a nuestros representantes a la hora de tomar sus decisiones. No actúan en el vacío, sino constreñidos por una realidad que, en su mayor medida, no han creado ellos. De modo que a ver si nos tranquilizamos todos un poco.

Estos días hay comentaristas y analistas mediáticos que manifiestan su hartazgo de la situación política y anuncian, a la par que justifican, que muchos votantes de izquierda se van a abstener. Por supuesto lo afirman sin aportar un solo dato demoscópico, sino generalizando a un censo de casi treinta y siete millones de electores el resultado de una modesta encuesta que solo se han hecho a sí mismos. A este tipo de afirmaciones se les ha dado en llamar, con un divertido neologismo: cuñadismos. (22 sep. 2019-El Correo-JOSÉ ANDRÉS TORRES)

A veces tengo la impresión de que quienes hablan estos días de la abstención de la izquierda, más que anunciarla están promoviéndola.

Lo mismo que los que están promoviendo que la gente se borre de las listas para recibir propaganda. Además de inútil, porque no es cierto que se evite, promueve la antipolítica y el distanciamiento de la ciudadanía de la misma, lo cual simplemente beneficia a la derecha.