Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

martes, 15 de septiembre de 2020

Mas da un paso a un lado y reclama su pedestal.

Artur Mas susurró en febrero su predisposición a "sacrificarse" repitiendo como candidato en bien de la causa ("su causa"). Parece ser que su oferta no tuvo muchos seguidores entre los que le conocen entre bien y muy bien. 

elperiodico.com/Mas-reclama
-un-pedestal-para-su-astucia-
jordi-mercader
Nadie le hizo caso y ahora, "triste, decepcionado y malhumorado" por el divorcio entre los suyos (PDECat y JxCat), comprobado que para reunificar lo ya dividido hacia falta más que lanzarle puyas al general de Waterloo, reivindica su pedestal como expresidente de la Generalitat, como jarrón chino/catalán para dedicarse a rehacer la unidad independentista, apelando a la condición "de patrimonio común del pueblo de Catalunya" que comparten todos los expresidentes. 

En resumen, quiere ejercer de padre de la patria, pero solo en interés de lo que le sucede a media patria, la suya. La astucia de siempre está evolucionando hacia el clásico cinismo político. Nada nuevo bajo el sol.