Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

jueves, 17 de septiembre de 2020

Mezclar Religión y Deporte, siempre es una mala idea, es dividir y es agarrarse sin sentido a tradiciones afortunadamente superadas.

 


Cada vez que se hace, lo digo.
Esta semana lo han vuelto a hacer y vuelvo a manifestar mi disgusto.
Ya se que no va a ningún sitio. Que no tiene mayor importancia.
Pero es un símbolo absolutamente innecesario al que la Iglesia CAR debería renunciar. Aunque debe de ser especialmente "jugoso" el salir un par de veces al año en la portada de los periódicos.
En mi opinión, ridículo y no solo innecesario, es un acto que divide a la afición entre católicos y el resto.