Llegaron justos de fuerzas, de efectivos y de gasolina,
pero creo que nos merecemos un puesto en Europa.
El equipo de Miribilla aún pueden solicitar y recibir una 'wild card'
para regresar al Viejo Continente en calidad de invitados,
como ocurrió el año pasado con el Breogán
y el propio conjunto años atrás.
¡Ojalá sea así!
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..