Una interesante colección que reúne en la sala de exposiciones de las Juntas Generales obras de una veintena de artistas, algunas consagradas como es el caso de Dora Salazar o Mari Puri Herrero, otras jóvenes promesas y artistas noveles, que abarcan un abanico muy diverso de producciones, y todas coinciden en que la mujer ocupa el centro de su discurso narrativo.
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.
