Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
domingo, 21 de julio de 2024
Bien hecho Joe
Ha costado, pero has aceptado una realidad, cruel para ti, pero trágica para el mundo si no hubieras tomado esta decisión.
Ahora toca unir a los Demócratas para volver a vencer en las urnas al "dictador disfrazado".