Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 19 de julio de 2007

No tenemos armas, tan sólo tenemos ...

... sillas de madera. Así comienza una carta abierta escrita por BatzArt!, una iniciativa surgida de varios colectivos que apostaron, con entusiasmo y ganas de trabajar, por el proceso de paz y un futuro democrático para Euskal Herria a través del diálogo y de propuestas creativas, rechazando la vía de las armas.

Se ha publicado en el diario Noticias de Gipuzkoa, y creo que su lectura es interesante, porque deja ver una vez más que en ese mundo de la izquierda abertzale el abanico de opiniones sigue abriéndose lentamente.