Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

martes, 10 de julio de 2007

¿A que ...2+2=4?

Sin intención de hacer apuestas, pero casi.

¿A que "lo de las presidencias" de los tres territorios históricos y la del viejo reino, osease, las cuatro, vamos, alguien las tiene escritas en una servilleta de papel de algún restaurante sito en un lugar idílico desde hace casi un mes?

Eso sí, había que aparentar pasar por todas las fases previas.

-"Dos pa tí y dos pa mi y poco a poco enderezamos el tema".

¿A que, en resumidas cuentas, el resultado será de empate a dos entre las dos grandes fuerzas que, desde mi punto de vista, el de otros ya se que no, conforman el cauce central de este País?

¿A que sí? A que aquella vieja letra de canción de verano, "yo te doy cremita, tu me das cremita", bien entonada, puede incluso ser una buena melodía?