Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

jueves, 5 de julio de 2007

Zorionak, Nafarroa.

Por fin hay acuerdo en Nafarroa. Acuerdo vasquista y progresista. Sin más, que no es poco. Y como casi todo en esta vida, según quienes se rasguen las vestiduras te das cuenta de lo acertado o equivocado que estás en la decisión que hayas tomado. En este caso parece claro. Los hiper-nacionalistas, el navarrista-español y rancio por un lado, y por otro, el autotitulado vasco y de prácticas orgullosamente alejadas de las formas y fondos democráticos típicos y tópicos de nuestra sociedad. Asi que si esos son los enfadados, vamos por el buen camino.

Gracias al nuevo pacto, la derecha pura y dura rajoybiana y delburguista pasa, por fin, a la oposición. Los representantes de los grupos políticos abiertos al dialogo con todos, incluso con los vecinos y vecinas de las comunidades adyacentes, toman las riendas de una administración que tiene que tomar varias medidas urgentes para poder seguir siendo parte de una sociedad abierta, sin miedos y sin traumas.

Por lo tanto, felicidades a todos los navarros y navarras. Este es el camino, y caminando, caminando, como dicen los arrieros: "Arrieros somos, por el camino andaremos y a cada paso que demos, nos encontraremos".