Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

domingo, 19 de octubre de 2008

Gugenheim. 11 años.

Esta foto es del año pasado. Mi hija y yo estamos debajo de una de esas placas. Ahora casi todo el abanico político de este país lo reconoce como una buena idea. En sus inicios no fue así, y pocas autocríticas he oído en este sentido. Algunos incluso asesinaron horas antes de su inauguración, lo que me animó definitivamente a hacerme Amigo del museo. Y siguen en sus trece.

En estos momentos en los que comienzan a negociarse publicamente un nuevo periodo de acuerdo entre la Fundación y la sociedad vasca apuesto claramente por reforzar los lazos y, si es posible, redoblarlos. La apuesta de Urdaibai puede ser otro gran acierto aunque algunos tarden de nuevo años en reconocerlo.