“Al euskera le vendría bien quererlo de otra manera, quererlo mejor, quererlo mas inteligentemente y, sobre todo, no obligar a quererlo.
La realidad nos obliga a reconsiderar modelos y estrategias”
miércoles, 1 de octubre de 2008
La crisis económica, el ingenio del mercado o la recompensa a la codicia y la estupidez